Resina epoxi libre de BPA

El Bisfenol A, mejor conocido como BPA, es un compuesto químico utilizado en la industria para la fábrica de diversos tipos de plásticos y resinas. Empezó a usarse desde hace ya varias décadas y puede encontrarse en diferentes plásticos y resinas epoxi.

En los últimos años se han hecho estudios que buscan determinar si el contacto diario con este compuesto puede derivar en peligros para el ser humano. Se ha comprobado que el Bisfenol A puede migrar desde los objetos que lo contienen a los alimentos y bebidas en concentraciones desconocidas. Es por ello, en Esmaltech sólo comercializamos resina epoxi sin BISFENOL A garantizando un producto de calidad y respetuoso con el medio ambiente.

Continúa leyendo y descubre qué es el Bisfenol A, dónde se puede encontrar este compuesto y si es realmente tóxico. Además de las respuestas a estas preguntas, también encontrarás sugerencias para evitar la exposición al BPA.

¿Qué es el Bisfenol A?

Técnicamente hablando, el Bisfenol A es un compuesto químico que se encuentra conformado por dos anillos fenólicos unidos en el centro por una molécula simétrica de propano. Se ha utilizado en la industria desde 1960 como una especie de plastificante.

¿Dónde se encuentra el Bisfenol A?

El Bisfenol-A se ha empleado principalmente para la elaboración de resinas epoxi y en algunos tipos de plásticos, como son el Policloruro de vinilo (PVC) y ciertos Policarbonatos (PC).

Los plásticos que contienen BPA se suelen utilizar para hacer recipientes usados para almacenar bebidas y alimentos, por ejemplo: Botellas de agua. También es posible que se utilicen en diversos bienes de consumo.

Por su parte, la resina epoxi es un compuesto que se usa para recubrir productos de metal, entre ellos: Las latas de comida, las tapas de botellas y las tuberías que sirven de conductos para el agua. También existen selladores dentales, entre otras sustancias, que contienen BPA.

¿Es tóxico el Bisfenol A?

El Bisfenol A puede resultar tóxico para el organismo. Es considerado un disruptor endocrino, esto quiere decir que es un compuesto que interactúa con las hormonas del cuerpo y afectar su funcionamiento. Por ejemplo, el BPA tiene la capacidad de imitar la acción de los estrógenos en el cuerpo y modificar su acción.

Una investigación publicada en Endocrinology y realizada en 2014 por la Universidad de Illinois Chicago (Estados Unidos), alertó sobre los efectos adversos que la exposición al Bisfenol A puede tener en el feto.

La acción dañina del BPA también está vinculada con el desarrollo de distintos tipos de cáncer en modelos de ratones, como el cáncer de próstata. Otros estudios han revelado que puede existir alguna relación entre la exposición al BPA y ciertas alteraciones evidenciadas en glándulas mamarias, hígado y riñones de animales.

Inclusive se sospecha que el BPA puede causar  cambios en el comportamiento de los más pequeños. También se ha relacionado la presencia de BPA en el organismo con el aumento de la presión arterial.

¿Cómo llega el BPA al organismo?

El BPA puede migrar a los alimentos o las bebidas contenidas en envases que estén fabricados con este químico. Esto ha encendido las alarmas a causa de efectos adversos que el Bisfenol A puede llegar a tener en el cerebro, próstata y otros órganos; especialmente de fetos, bebés y niños.

Puede contener BPA:

  • El agua que es embotellada en envases plásticos o el agua calentada en calentadores fabricados con plástico.
  • Los alimentos conservados en bolsas y envases de plástico, ya sea en nevera, congelados o calentados en microondas.

Sin embargo, la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) sostiene que los niveles muy bajos de BPA encontrados en alimentos son seguros para el organismo. Esta afirmación se basa, por supuesto, en cientos de estudios que se han llevado a cabo. La FDA y otros organismos a nivel mundial continúan revisando el uso del BPA y apoyan las investigaciones en curso.

Factores que favorecen la migración de BPA a los alimentos

Hay muchos factores que inciden la migración de BPA a alimentos y bebidas, algunos de ellos son:

  • La clase de plástico.
  • Tiempo de contacto. Mientras mayor sea el tiempo, la migración también es mayor.
  • El aumento de la temperatura eleva la migración.
  • Los alimentos ácidos y las bebidas carbonatadas son más propensos a contaminarse con BPA por el pH ácido que presentan.
  • El plástico degradado desprende más cantidades de BPA.
  • El tipo de bebida o alimento.

¿Qué hacer para evitar la exposición al BPA?

Se desconoce con certeza cuál es la dosis máxima de Bisfenol A que puede considerarse inocua para la salud, en especial a largo plazo. Es normal que con toda esta información quieras evitar en lo posible la exposición al BPA. Estos son algunos consejos que pueden resultar útiles para lograrlo.

Escoge productos que sean libres de BPA

De seguro ya has visto en las etiquetas de muchos productos de plástico la salvedad “libre de BPA”. Los fabricantes han tratado de buscar alternativas y han comenzado a crear productos que no contengan Bisfenol A como nuestros esmaltes y resinas epoxi.

Así que busca siempre la etiqueta “BPA free” o “Libre de BPA”. Si algún envase o plástico no posee este etiquetado entonces asegúrate de que los códigos de reciclaje sean diferentes a 3 o 7, porque estos pueden contener Bisfenol A.

Creditos: BPAFREE

Intenta reducir el uso de latas

Las latas deben ser recubiertas por una resina plastificante que contiene BPA, por lo que siempre estará en contacto con los alimentos y bebidas contenidas en ellas. Entonces trata de no usar alimentos enlatados en la medida posible.

Evita el calor sobre los plásticos

Se recomienda no colocar plásticos elaborados en policarbonato en lavaplatos eléctricos o microondas. El plástico puede ir descomponiéndose con el paso del tiempo y hacer que el BPA migre más fácilmente a los alimentos. Usa alternativas, como recipientes de acero inoxidable, vidrio o porcelana para alimentos y bebidas calientes, en sustitución de envases plásticos.

Las autoridades sanitarias intentan controlar el uso de Bisfenol A y su migración a los alimentos, pero es imposible cubrir la totalidad de los escenarios. Además, determinar concentraciones de BPA muy bajas (microtraza) no es fácil ni barato. Es por ello que estas sugerencias te ayudarán a prevenir una exposición exagerada.

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